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Cobrar una deuda sin comprobantes o sin firma de notario

 

Cobrar una deuda sin comprobantes

El proceso para cobrar una deuda sin comprobantes o sin firma de notario es bastante complicado, de hecho ni siquiera se recomienda llevar a juicio la cobranza de una deuda en estas condiciones. Sin embargo, no todo está perdido ya que sí que hay una manera de cobrar una deuda sin papeles y de ello es de lo que vamos a hablar aquí.

¿Puedo usar cualquier documento para reclamar una deuda?

Claro está que no es para nada recomendable reclamar una deuda si no se tiene papeles para hacerlo. Sin embargo, en la ley prevé algunos documentos que pueden acreditar la existencia de una deuda para que pueda ser reclamada mediante un procedimiento judicial.

De este modo se puede considerar válidos a efectos probatorios, otros documentos que no hayan sido firmados por el deudor, y que tampoco sean usados con mucha frecuencia. Entre estos documentos podemos encontrar:

·         Documentos de cualquier forma y clase, o el soporte físico en que se encuentren, firmados, sellados o marcados de cualquier manera por el deudor.

·         Documentos que habitualmente se usan en la relación comercial (Facturas, albaranes de entrega, certificaciones, telegramas, telefax…).

¿Cómo cobrar una deuda sin comprobantes o sin firma?

Cobrar una deuda sin comprobantes

Si se quiere cobrar una deuda sin comprobante lo primero que debemos hacer es iniciar un proceso prejudicial llamado Preparatoria de la Vía Ejecutiva, que también se realiza ante un juzgado civil. En el caso de que tengas un documento legal (facturas, cheques, letras o pagarés…) que permitan acreditar la deuda pero no estén firmados ante un notario o no tiene validez jurídica, se trata de un título no ejecutivo.

Seguramente te estás preguntando ¿Qué es un título no ejecutivo? Esto solo indica que hay una deuda, pero no puede ser ocupada como prueba en un juicio ejecutivo o de cobro de deudas. Esto se debe a que no está firmado ante notario o no tiene validez jurídica.

Iniciar una preparatoria de la vía ejecutiva

Al tener un documento firmado para acreditar la deuda el juzgado citará al deudor para el Reconocimiento de firma o la Confesión de deuda. Hasta este punto todo puede marchar bien, pero el deudor puede terminar adoptando una posición negativa al comparecer ante el tribunal.

Con esto último nos referimos a que el deudor puede confesar la deuda y reconocer la firma, dar una respuesta evasiva, no comparecer ante el tribunal, negar la deuda y no reconocer la firma o negar la deuda pero sí reconocer la firma.

Si tenemos esto en cuenta para lograr que el juzgado obligue al deudor a pagar la deuda tiene que tener una actitud positiva. Esto incluye que se tiene que confesar la deuda y reconocer la firma. Aunque si este es dubitativo o no comparece ante el tribunal el juzgado puede terminar obligando al deudor a pagar.

Claro está que todo esto es en caso de que no haya un comprobante o firma de notario, ya que si la deuda por ejemplo aparece en una letra de cambio, pagaré o cheque, entonces el deudor será notificado por medio de un protesto por falta de pago. En este caso tendrá tres días para pronunciarse por la validez o falsedad de la firma.